En el que fue su último Ángelus alpino, al referirse a la maltrecha paz mundial, el papa Benedicto XVI usó la figura de María Magdalena, que la Iglesia celebró litúrgicamente el sábado, y alabó su fidelidad y humildad hasta el final.
“Fue fiel al señor, hasta los pies de la cruz”, dijo.
Para el pontífice, el verdadero fiel es quien confía con humildad en el amor misericordioso de Dios. Hablando luego en alemán, con fieles de su tierra que acudieron al pueblo alpino italiano de Les Combes, Joseph Ratzinger alabó también la figura de Santa Brígida de Suecia, copatrona de Europa, quién se destacó por sus oraciones por la paz en Tierra Santa, un tema de evidente actualidad, especialmente ayer, día que la iglesia católica universal oró por la paz en todas las liturgias.
Al referirse a Líbano e Israel, el Papa gritó: “Basta a la Guerra”. Aseguró que Líbano tiene derecho a una vida tranquila, así como sus poblaciones y es oportuno respetar a los civiles y a la soberanía de las naciones.
Luego de invitar a orar por “el inestimable don de la paz para el mundo”, Benedicto XVI subrayó que Israel también tiene derecho a una vida segura, así como los palestinos merecen una existencia libre en su tierra.
A la audiencia, que se centró en los temas de la humildad y fidelidad, asistieron más de seis mil personas que al final saludaron al Papa con cantos en italiano y en francés.
Fuente Torreon La Opinión
|