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Un pequeño gran paso
El Ejército, fuerzas de seguridad y policiales y la sociedad formoseña recordaron ayer con una ceremonia castrense a los caídos y veteranos, a 33 años de la defensa del Regimiento de Infantería de Monte 29 ante un ataque realizado por la organización Montoneros el 5 de octubre de 1975
 
Para que esto pase hubo en el medio la prohibición a Bendini de encabezar el acto, el retiro de un jefe de unidad en Salta (a fin de ese año y de su Cte de Brigada de Tucumán) la baja de oficiales que concurrieron de uniforme a un acto de similares características, y muchos otros escalones mas.
 
De todas maneras un gran paso, homenajear a las víctimas no tiene ideología y prohibirlo genera violencia, esperamos que a partir de este paso no haya mas prohibiciones.
 
Los actos se seguirán haciendo y esperamos que el de Formosa también sea oficilamente el día nacional de las víctimas en el futuro.
 
Jaime    
 
 
Acto evocativo del ataque 5 de Octubre al Regimiento
 
El comandante de la XII Brigada de Infantería, general Mario Dotto, llamó a proyectarse “sin rencores” hacia el futuro. Insfrán encabezó el acto evocativo del 5 de Octubre de 1975 y celebrativo del Día del Soldado Formoseño.
 
El Ejército, fuerzas de seguridad y policiales y la sociedad formoseña recordaron ayer con una ceremonia castrense a los caídos y veteranos, a 33 años de la defensa del Regimiento de Infantería de Monte 29 ante un ataque realizado por la organización Montoneros el 5 de octubre de 1975.
 
El acto evocativo y de celebración del Día del Soldado Formoseño - encabezado por el gobernador Gildo Insfrán- se realizó en una Plaza de la Victoria que se vio colmada de familiares y público en general, además de abanderados de distintas instituciones educativas estudiantes y jefes e integrantes de las diferentes fuerzas.
 
Estuvieron, entre otros, el comandante del Cuerpo II con asiento en Rosario, general veterano de Malvinas, Sergio Fernández; el comandante de la XII Brigada de Infantería, general Mario Dotto; el jefe del Regimiento 1 “Patricios” y el general Hugo Domingo Bruera, secretario general de la jefatura del estado mayor del Ejército.
 
El presidente provisional de la Legislatura, Armando Cabrera, el intendente Fernando De Vido, el presidente del STJ, Manuel Hang, ministros del PE, legisladores nacionales y provinciales e invitados especiales.
 
El encargado del discurso central fue el comandante de la XII Brigada de Infantería, general Mario Dotto, quien relató detalladamente lo ocurrido hace 33 años -también un domingo, como ayer- y dijo que después de recordar a los muertos, queda a las nuevas generaciones compensar a los caídos asumiendo el compromiso cierto de haber aprendido las lecciones de la historia.
 
Llamó a proyectarse “sin rencores a un futuro de todos y con todos, porque la Patria nos necesita a todos y nos reclama que con nuestra historia común asumida tal cual es, busquemos un futuro colectivo auspicioso a través de un proyecto subjetivo de vida en común”.
 
El militar dijo que “el recuerdo de nuestros muertos en combate es un deber inexcusable, es nuestra responsabilidad con la historia, con el presente y con el futuro del Ejército y de la Nación. Este recuerdo es esencial para la valorización positiva de la entrega de los que se empeñaron en combate precisamente para cargar de sentido este sacrificio”.
 
Manifestó que entonces el pueblo de Formosa y el Ejército dieron a la Nación muestras de amor a la tierra, compromiso con la patria y deber ciudadano al rechazar el ataque a estas instalaciones de una banda paramilitar Montoneros a través de una acción delictiva que llamaron “Primicia”.
 
“Hay una sola cosa que ni Dios puede cambiar: es el pasado. La historia nos dice que en este lugar doce valientes, hijos de esta tierra, entregaron sus vidas en defensa de las instituciones y de las autoridades legalmente constituidas cuando presidía la República la señora María Estela Martínez de Perón”, manifestó.
 
“Estamos aquí para honrar la vida y, parafraseando la canción de Eladia Blázquez, ‘no es lo mismo que vivir, honrar la vida’, porque en definitiva es una virtud, es dignidad y es la actitud de identidad más definida” expresó el general Dotto en otro momento de su mensaje.
 
Consideró también que no hay edad para la gloria, el deber y el ejemplo y eso enseña la heroica militar de la Argentina, recordando al soldado tambor en Tacuarí, a Cabral en San Lorenzo, a Falucho en Calleo, Estévez en Malvinas y al soldado Hermindo Luna en Formosa.
 
Relato
 
Continuó Dotto su discurso con el relato de aquél 5 de octubre: “En esa siesta cuando el sol era soberano Luna fue intimado a rendirse por un vehiculo que intentaba entrar al cuartel para robar las armas de la Nación. ‘Rendite, negro, que con vos no es la cosa’ le dijeron los atacantes y la percepción de Luna fue inmediata y su reacción natural y espontánea: ‘aquí no se rinde nadie, mierda’ fueron sus ultimas palabras, recibiendo una concentración de proyectiles en su pecho”, evocó.
 
Resaltó así que “Luna entregó su vida alertando a sus camaradas de lo que vendría. No entregó lo que sentía como a su madre: no entregó a su patria”.
 
Dotto dijo que ese mismo heroísmo, valor, decisión y entrega se repitió en los distintos sectores del regimiento 29 y esa potencia espiritual les permitió recuperarse de la sorpresa inicial logrando restablecer el control de la situación al precio de sangre generosamente derramada en este cuartel convertido en campo de batalla hoy campo santo.
 
También rindió el reconocimiento a todos los héroes anónimos de las fuerzas de seguridad y policiales que cumplieron con su juramento de luchar en defensa de las instituciones, interpretando que su labor” permitió salvaguardar el patrimonio de la Nación impidiendo la obtención del objetivo pretendido por esta banda armada”.
 
Por disposición del jefe del RIMte 29, teniente coronel Fernando Augusto Jáuregui, se entregaron medallas y pergaminos recordatorios a esas personas que perdieron a un ser querido ese día; a personal de la Prefectura que intervino en la reacción frente al ataque y a quienes se encontraban prestando servicios en la unidad en aquel entonces.
 
Hubo varios momentos emotivos durante la ceremonia de ayer. Uno de ellos fue cuando se llamó a cada uno de los caídos en voz alta y desde la agrupación “Héroes de Formosa” sonaba el “presente” en voz alta de boca de los efectivos; ejercicio similar al que Dotto ya había incluido en su discurso. También, los aplausos sonaron cuando los actuales efectivos del RIMte 29 se acercaron a saludar y reconocer a los veteranos de la defensa Regimiento.
 
La ceremonia concluyó con un desfile, luego del cual se organizó una formación con antorchas y letreros con los nombres de los caídos, ante los cuales se efectuaron disparos de salva, para dar paso al encendido de un gran cartel luminoso que decía “Gloria y Honor a los Héroes Formoseños”.
 
 
 
 
07-10-2009